|
El revés sufrido por el alcalde
de Nueva York, Michael Bloomberg,
contra
la prohibición de bebidas azucaradas de 16 oz, en el contexto de una lucha
nacional contra la epidemia de la obesidad, hace eco Mississippi, donde es
sometida al congreso estatal la propuesta
denominada, Ley Anti Bloomberg, reporta
The
New York Times.
El gobierno de Mississippi
decreta que toda ley federal tendrá que ser considerada primero por su Asamblea,
y que nadie les va a ordenar qué comer o qué beber a la población de ese estado
del sur, mientras la Administración de Medicinas y Alimentos trabaja en un menú
nacional para establecer las calorías requeridas por el consumo humano, en restaurantes
y máquinas que venden estos productos.
Algunos
estados
están diciendo que
se trata de
un montón de
normativas, y han
diseñado
leyes para evitarlas. Ohio, ha elaborado leyes similares a la de
Mississippi, aunque la ley de este estado es
más amplia
en su alcance,
luego de que
los juguetes en
comidas rápidas
fueran prohibidos en
San
Francisco,
Santa
Clara y
el Condado de
Los Á
ngeles en California, que
restringieron
la venta de
comida rápida
en
vecindarios
específicos o de las minorías pobres.
En Mississippi, l
as ciudades y los
condados no
puede
limitar el tamaño
de las porciones
o exigir
la cantidad de calorías
en los menús
o
restringir
la venta
de alimentos
en función de cómo
se
cultiva, lo que protege a
los alimentos
hechos con
granos
genéticamente
modificados,
una creciente preocupación entre
algunos
consumidores, dice textualmente la fuente.
Estados
como
Florida, Arizona y
Alabama
también han
restringido
a
los gobiernos locales
las normativas
que regulan a la
industria de restaurantes.
|