|
A partir del
primero de enero la policía de Los Ángeles no entregará a Inmigración los
indocumentados que comentan delitos menores, como vender en las calles o manejar
sin licencia, anuncio ayer el jefe de dicha corporación policial, Charlie Beck.
Solamente pasarán a Inmigración los detenidos que hayan cometido delitos
graves, y los detalles serán aprobados por una comisión
ad hoc de la policía.
El anuncio de
Beck, jefe del \segundo departamento de policía más grande del país –el mayor
es el de Nueva York- donde casi las mita de sus agentes son de origen
latino, se da a pocos días de que el gobernador Jerry Brown vetara
la Ley de Confianza o "Trust
Act", que buscaba establecer esta política en California.
El jefe
policíaco calcula que en la ciudad de Los Ángeles viven más de 700 mil inmigrantes
indocumentados, que cuando son víctimas o testigos de un crimen no denuncian nada
a las autoridades por miedo a ser deportados, poniendo en riesgo la seguridad
de todos.
Organizaciones
pro inmigrantes aplaudieron la medida, pero la Federación (antinmigrante) por
la Reforma a la Inmigración, FAIR, la califico de ser "un asalto al
imperio de la ley".
|