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Ojal谩 el
Departamento del Justicia (DOJ) le ponga por fin el 鈥榯atequieto鈥 al alguacil
Terry Johnson, del condado norcarolino de Alamance, por los abusos que ha
estado cometiendo contra los inmigrantes indocumentados, escudado en el
programa de deportaciones 287g.
El primer
paso tangible que dieron las autoridades federales en esta direcci贸n fue
rescindirle el acuerdo que autorizaba a sus agentes a actuar como oficiales de
inmigraci贸n, y suspenderle el acceso a la base de datos, que identifica a
quienes se encuentran sin estatus migratorio en el pa铆s.
Lo otro fue
presentarle un memorial con los agravios que ha infligido a los hispanos,
documento que fue el resultado de una investigaci贸n que dur贸 dos a帽os sobre las
pr谩cticas del sheriff, quien ha pretendido convertirse en el Joe Arpaio del
Sureste de Estados Unidos.
El estudio
de la Divisi贸n de Derechos Civiles del Departamento de Justicia concluy贸 que
Johnson viol贸 los derechos constitucionales de hispanos, realiz贸 detenciones
sin 贸rdenes judiciales, obstruy贸 una investigaci贸n judicial, falsific贸
expedientes y practic贸 discriminaci贸n racial contra latinos.
El informe
contiene la afirmaci贸n de que Johnson dio la siguiente orden a sus oficiales:
鈥淪i paran a un mexicano, no le escriban una citaci贸n, arr茅stenlo鈥.
Johnson se
ha defendido diciendo que se trata de una guerra de la administraci贸n del
presidente Barack Obama contra autoridades locales.
El alguacil
ha afirmado que todas son patra帽as en su contra, y sus abogados han declarado
que rechazan un acuerdo negociado con el gobierno federal para que Johnson modifique
su comportamiento y entonces no llevarlo a los tribunales.
Pero
Johnson es un viejo zorro que desde que 2002, cuando se hizo cargo de la
Oficina del
Sheriff de Alamance no ha
desperdiciado oportunidad para hacerle la vida imposible a los inmigrantes
latinos. En 2004 anunci贸 una conspiraci贸n de los 鈥榠legales鈥 para votar
fraudulentamente en las elecciones de noviembre de ese a帽o, y amenaz贸 con
buscarlos casa por casa.
Seg煤n
Johnson, en una elecci贸n previa un candidato a la legislatura estatal hab铆a
perdido los comicios por culpa de los 鈥榠legales鈥. 鈥淟e garantizo que hab铆a m谩s
de 71 鈥榠legales鈥 registrados鈥, asever贸 el aguacil, que finalmente desisti贸 de
sus planes de realizar en aquella ocasi贸n la redada masiva contra los causantes
potenciales de un proceso electoral espurio. No obstante, la alharaca del
sheriff provoc贸 una ola de p谩nico entre
la poblaci贸n indocumentada de Alamance y los condados aleda帽os.
Despu茅s de
que Johnson dialog贸 con Jim Pendergraph, el ex alguacil del condado de
Mecklenburg, donde se localiza Charlotte, sobre el programa 287g e hizo el
acuerdo con el gobierno federal en 2007, afirm贸: 鈥淓s lo m谩s grande que he hecho
como
sheriff鈥.
Y los
resultados fueron evidentes: en diciembre de 2011 Johnson se present贸 ante el
Comit茅 de Inmigraci贸n de la C谩mara de Representantes de Carolina del Norte para
proclamar orgulloso que mediante el 297g hab铆a deportado a mil 800 鈥榠legales鈥.
Yo lo vi
cuando dijo que 鈥渢en铆a que lidiar con criminales que eran 鈥榠legales鈥 for谩neos鈥,
y que los indocumentados le costaban al estado dos mil millones de d贸lares
anuales, basando sus datos en estad铆sticas de la organizaci贸n antinmigrante,
Federaci贸n para la Reforma de Inmigraci贸n (FAIR).
Durante su
desempe帽o como alguacil Johnson se ha referido a los latinos como 鈥渃ometacos鈥 y
ha cuestionado los valores morales de los mexicanos: 鈥淓n M茅xico, no hay nada
malo en tener relaciones sexuales con una ni帽a de 12 o 13 a帽os de edad鈥.
Detr谩s de
la expulsi贸n de los inermes indocumentados del condado de Alamance estuvo la 鈥榝ormidable鈥
maquinaria del 287g, que desde los nueve condados de Carolina del Norte, donde
se ha aplicado, ha generado la deportaci贸n de 30 mil extranjeros.
El
costo de haber operado el 297g en Alamance podr铆a haber llegado, durante los siete
a帽os de su funcionamiento a m谩s de 28 millones de d贸lares, y en Mecklenburg, en
8 a帽os, a m谩s 40 millones; un dinero p茅simamente invertido contra una poblaci贸n
desamparada.
Rafael Prieto Zartha es el
director editorial del semanario Qu茅 Pasa-Mi Gente, en Charlotte, Carolina del
Norte.
Cornelius NC 28031. (704) 492-6062
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