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El presidente Barack Obama
aseguró hoy que espera que el proceso legislativo hacia la discusión de un plan
de reforma migratoria integral en el Congreso se produzca "muy pronto tras
mi inauguración" el 20 de enero de 2013. Y esa propuesta contendrÃa una
vÃa de legalización para los indocumentados asà como aspectos de seguridad
fronteriza y el lenguaje de legalización que contempla el proyecto
DREAM Act para jóvenes indocumentados.
"ConfÃo en que
podemos lograr la reforma migratoria", declaró Obama en rueda de prensa en
la Casa Blanca. Antes de la elección Obama pronosticó que si los latinos
votaban en grandes cifras enviarÃan una clara señal a los polÃticos de que el
tema debe abordarse y que esto harÃa reflexionar a los republicanos en su
oposición a dicho asunto. "Ya comenzamos a verlo y es una señal
positiva...Hay que aprovechar el momento... Espero que tengamos un proyecto
presentado (en el Congreso) y comenzaremos el proceso en el Congreso muy pronto
tras mi inauguración", indicó Obama.
El problema hispano del
Partido Republicano y el papel de la inmigración en este tema han quedado más
que manifiestos en los resultados de esta elección, y que es confirmados a diario
con la oleada de declaraciones de polÃticos republicanos, comentaristas y
analistas conservadores sobre la necesidad de apechar este asunto no tanto
quizá por la convicción de que sea lo mejor para el paÃs, sino por la propia
supervivencia polÃtica de los republicanos, y para tenerlo como asunto de
disputa polÃtica en futuras contiendas.
Pero ante tanto ruido y
pocas nueces en pasadas legislaturas la interrogante es qué tipo de legislación
que aborde la reforma migratoria tendrÃa verdaderas posibilidades de avance en
el Congreso. Si el presidente Barack Obama esta vez da el primer paso para que
los demócratas presenten un proyecto de ley a tales fines, ¿qué harán los
lÃderes demócratas y republicanos de ambas cámaras? ¿Serán los republicanos
capaces de enfrentar a sus elementos antinmigrantes que pelearán con uñas y
dientes contra cualquier medida que sometan, o no les quedará más remedio que
neutralizar a esos sectores para arribar a algún consenso con los demócratas?
El papel de los latinos en definir elecciones fue algo asà como el cuento del
lobo, ahora viene, ahora viene y nunca llegaba.
Pero los republicanos y la
campaña de Mitt Romney calcularon mal en la pasada elección. Pensaron que al
ser uno de los sectores más golpeados por la crisis económica, el tema del
desempleo entre los hispanos serÃa más que suficiente para arrebatarle votos
latinos a Obama. Pero el mensaje económico de Romney y su promesa de crear 12
millones de empleos no calaron entre los votantes latinos.
Sus cifras de apoyo nunca
superaron el 30 por ciento, pero ni asà sus estrategas y emisarios hispanos
intentaron cambiar de sintonÃa su mensaje migratorio que espantó a los
hispanos. El concepto de auto deportación, su promesa de vetar el
DREAM Act, o decir que la Ley SB 1070 de
Arizona era un modelo para el paÃs pesaron más en la psique del votante latino.
Esto, junto a otras declaraciones, como la de que el 47% de la población se
considera vÃctima y busca ser mantenido por el gobierno, o las propuestas
fiscales republicanas que apuntaban a reducir el déficit a expensas de recortes
en programas médicos, sociales y educativos.
Como dicen por ahÃ, ‘ya ni
llorar es bueno’, y los republicanos encaran una cruda realidad que han venido
ignorando ciclo electoral tras ciclo electoral: Si quieres ganar la Casa Blanca
y recuperar tu viabilidad como partido nacional no puedes ignorar al sector
demográfico y electoral de mayor crecimiento. Y aunque la inmigración no figure
como primer asunto de importancia para los electores hispanos, sà es un tema
que define la percepción que tengan los votantes latinos sobre candidatos y
partidos, y determina cómo y por quién votan esos electores hispanos.
Pasada la elección y la
primera prueba, ahora comienza el trabajo duro entre la administración, el
Congreso y los grupos de presión e interés para definir el lenguaje de una
potencial medida que reforme el sistema de inmigración legal y provea una vÃa
de regularización para 11 millones de indocumentados en el paÃs.
Posibles
Escenarios
A juzgar por las señales enviadas, un sector republicano del Congreso parece
estar más que dispuesto a atender este asunto más temprano que tarde. Es
improbable que ocurra en medio de la sesión congresional conocida como
lame duck, aunque sà en el próximo
Congreso, cuando se elijan nuevos lÃderes y se designen los presidentes de los comités
camerales.
Las
interrogantes son muchas y el proceso fluido
¿Presentará la administración su propia propuesta con guÃas especÃficas, o
dejará que sean los lÃderes demócratas del Senado quienes den el pistoletazo
con su propia propuesta? Se puede hacer de manera concertada. Igualmente, aquÃ
la pregunta es si los demócratas someterán su propuesta y luego la discutirán
con los republicanos; si los republicanos presentarán su propia versión, o si
desde el comienzo el producto se negociará entre demócratas y republicanos.
Los senadores Chuck
Schumer, demócrata de Nueva York, y Lindsey Graham, republicano de Carolina del
Sur habÃan sometido un marco de trabajo en el 2010, pero en el Senado hay otras
figuras clave en este proceso. Por ejemplo, el lÃder demócrata Harry Reid, los
senadores Dick Durbin (D), Robert Menéndez (D), Orrin Hatch (R) y el propio
John McCain (R). Otra figura central será el senador republicano de Florida,
Marco Rubio, quien vio frustrados sus planes de presentar un
DREAM Act light, luego de que no lograra
apoyo del liderazgo republicano y de que Obama le diera jaque mate al anunciar
el alivio temporal de la deportación, la Acción Diferida para los ‘Soñadores’.
Si emerge un proyecto del
Senado, cuando llegue a la Cámara Baja el proceso es más complicado por su
mayorÃa republicana y el caucus republicano ampliamente dividido en este
asunto. La Cámara Baja cuenta con algunos de los elementos más recalcitrantes
en contra de la reforma migratoria; por ejemplo, el actual presidente del
comité Judicial, Lamar Smith. La disposición del lÃder de la mayorÃa
republicana, John Boehner, de abordar el tema, podrÃa rendir frutos. Pero,
¿permitirá Boehner que el proyecto STEM de Smith llegue al pleno? La medida
concederÃa visados a estudiantes extranjeros graduados de universidades estadunidenses,
pero contiene un detalle: elimina el sistema de loterÃa de visas por
diversidad. Muchos consideran que si esta medida avanzara, es señal de que
Boehner no quiere negociar de buena fe un proyecto amplio de reforma
migratoria. Pero, ¿presionarán los republicanos razonables sobre la necesidad
de abordar la reforma?
Un segundo Escenario
Otro potencial escenario
es que los esfuerzos legislativos no progresan y la pelota vuelva a Barack
Obama, quien podrÃa contemplar la concesión de otro alivio administrativo
similar a la Acción Diferida para amparar de la deportación a ciertos sectores
de inmigrantes indocumentados; por ejemplo, los padres de niños ciudadanos.
Sea cual sea el caso, la
inmigración se ha solidificado como tema que influye el rumbo de las elecciones
y ninguno de los dos partidos puede ignorarla. Los demócratas tienen que actuar
porque la reforma migratoria fue una promesa incumplida de la primera elección
de 2008 y dejarla de lado por segunda ocasión podrÃa tener consecuencias para
los demócratas en las urnas. Es de su interés además como legado del presidente
Obama y de vincular ese legado a un demócrata tal y como ocurrió con Ronald
Reagan con la amnistÃa de 1986. ¿Cuántos latinos no se registraron como
republicanos o votaron republicano como agradecimiento tras esa amnistÃa?
A los republicanos les
conviene abordar el tema para reparar su imagen con los latinos y por ende sus
probabilidades de recuperar la Casa Blanca.
Pero, ¿querrán los
republicanos permitir que Obama termine su presidencia con la reforma
migratoria como logro? A primera vista uno pensarÃa que no. Pero el desastre
electoral republicano de 2012 manifiesta que quizá no puedan darse el lujo de
esperar otros cuatro años para aguardar por un presidente republicano en Casa
Blanca porque de no cambiar sus modos y sus propuestas, eso no ocurrirÃa en
mucho tiempo. Un logro migratorio, asà sea compartido, es su mejor carta para
reparar su maltrecha imagen con los votantes hispanos.
Maribel
Hastings es asesora ejecutiva de America's Voice
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