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Mientras el gobierno federal renueva el debate por
una reforma migratoria bipartidista con un camino a la ciudadanÃa, cientos de
familias a nivel nacional se enfrentan a la separación de algún ser querido,
por la deportación. Gracias a la presión polÃtica ejercida por organizaciones
pro inmigrantes en Arizona, la familia de un padre guatemalteco puede contar
una historia diferente. Valeria Fernández reporta desde Phoenix, Arizona.
El dÃa que anunció el Presidente Obama su plan para
reforma migratoria, José GarcÃa aún estaba sin su padre:
“Lo quiero abrazar mucho, y que esté fuerte
ahà para que sà vengaâ€
El deseo de José GarcÃa de abrazar a su padre se
volvió realidad mucho antes de lo que pensaba. Este pequeño estadunidense de 11
años de edad luchó durante cuatro semanas para implorar a congresistas y el Presidente
que no deportaran a su padre, Edi GarcÃa Armas, un inmigrante indocumentado.
Edi Armas:
“No está uno solo. Acá mi hijo,
tan fuerte, tan hombre, peleando por mÃ. Me siento orgulloso de mà hijo, siempre
le he dicho que sea fuerte como su padre. Luchar mi hijo, siempre juntos.
Estamos luchando contra el propio gobierno de mi hijoâ€
Armas fue detenido por el Control de Inmigración y
Aduanas (ICE) el 7 de enero, cuando estaba por llevar a sus tres hijos a la
escuela. Este guatemalteco, que no tiene ningún record criminal era considerado
un fugitivo por haber hecho caso omiso de una orden de deportación de un
juez.
Edi Armas:
“Vinieron por mÃ, muchos más de
ocho. Cuando siendo un padre de familia, un trabajador honesto, es increÃble,
donde deben de estar no estánâ€
Al ver que la deportación de su esposo era
inminente, Norma RamÃrez acudió en busca de ayuda de organizaciones como
PUENTE y la Coalición por el
Dream Act de Arizona.
Norma RamÃrez:
“Les agradezco mucho de todo
corazón y ojalá que este mensaje les llegue, que no tengan miedo, que hablen.
No nos deben tratar como delincuentes ni fugitivos, tenemos que hablar y buscar
ayuda, porque si la hayâ€
Durante las semanas en que se hizo campaña para frenar
la deportación de Armas, los activistas orquestaron hasta un plantón en las
oficinas del congresista Ed Pastor, exigiendo pruebas de que estaba haciendo
algo por ayudarlo, explica Carlos GarcÃa, director de PUENTE:
“Gracias
al Congresista Pastor que nos informó que en el ’84, mientras ellos estaban
trabajando para la amnistÃa, el presidente Reagan paró las deportaciones. Si el
presidente Reagan pudo hacerlo, ¿por qué no lo puede hacer Obama?"
La liberación de Armas constituye otro triunfo para
un movimiento local que se levantó después de frenar la deportación de la madre
de la reconocida activista Erika Andiola. Pero el compromiso continúa, dice
Viridiana Hernández una joven que cuenta con la acción diferida que otorgo el
presidente.
Viridiana Hernández:
“Vamos a seguir luchando por
nuestras familias, ya como Dreamers tenemos un permiso. Pero mi mamá noâ€
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, desde
Phoenix, Arizona, texto y fotos de Valeria Fernández.
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