| Robar bebés de mujeres inmigrantes, ¿es el nuevo método de adopción de Mississippi? |
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Cirila Baltazar Cruz recibió en días recientes la carta de una corte
donde le informan que muy pronto van a confirmar la terminación permanente de
sus derechos legales como madre, y que de confirmarse en una próxima audiencia
perderá la custodia de su hija, Rubi Juana Méndez Baltazar, quien nació hace
seis meses en el Hopital Singin River, de Pascagoula, Mississippi, fue
separada de su madre a los dos días de nacida, y dada para su posible
adopción a una pareja adinerada de esa localidad. En un documento fechado el 9 de diciembre, de la Corte Juvenil del
Condado de Jackson, Mississippi, dicha corte da constancia de haber recibido un
reporte del referido hospital, con acusaciones de negligencia por parte de
Cirila Baltazar, de 34 años de edad, contra su hija recién nacida, Rubi. Se le acusa de a).-
Vivir en una casa cuyo contrato de arrendamiento no está a su nombre, y
compartir esa vivienda con otros hombres, con quienes no tiene relación ni
comunicación. b).- Que Rubi sufrió abuso o negligencia por parte de su madre, Cirila, quien al estar
viviendo en Estados Unidos ha tenido el tiempo suficiente para aprender inglés
y no lo ha hecho. c).- Que Cirila no compró pañales desechables ni fórmula o
leche para la bebé, poniendo en peligro el bienestar de la niña, y que la
pequeña no tenía una cuna y dormía en el colchón de su madre.
La acusación fue sometida por el fiscal, Michael Wilson Breland, y
recibida por el empleado de dicha corte, Joe W. Martin Jr., el 9 de
diciembre de 2008. Cirila Baltazar es una mujer indígena de Oaxaca y su penosa realidad
parece ser compartida por muchas otras mujeres, particularmente indígenas
también, que residen indocumentadas en Estados Unidos; y por su situación
migratoria y no hablar inglés, con frecuencia son separadas de sus hijos, que
pasan al sistema de bienestar infantil para muchas veces ser dados en adopción
cuando eventualmente sus madres son deportadas. El 22 de abril de este año el periódico New York Times publicó la
triste noticia del niño Carlos, hijo de una mujer guatemalteca, Encarnación
Bail Romero, arrestada dos años antes en una procesadora de carne por agentes
de Inmigración y Aduanas, ICE, en Missouri. Un año después de ir a la cárcel
del condado, la corte dictaminó que quedaban terminados los derechos maternales
de Encarnación Bail sobre su hijo Carlos, de seis meses de edad en
ese entonces, bajo cargos de abandono. En la misma nota la reportera del Times, Ginger Thompson dice
desconocer cuántos niños como Carlos padecen el mismo predicamento, pero afirma
que abogados y defensores de los inmigrantes sostienen que estos casos saltan
por todo el país llenando las cortes locales con casos para la transición de la
custodia de estos menores, dejando a miles de ellos en el limbo. Cirila Bltazar ha corrido con algo de suerte, sin embargo, si es que
esto puede decirse así, pues activistas sociales y defensores de derechos
civiles y humanos se enteraron del caso e iniciaron su defensa. Desafiando el
proceso judicial argumentan que esta mujer inmigrante nada más habla la
lengua chatina, que ya sólo hablan 50 mil miembros de esta comunidad oaxaqueña
de las tierras altas del sureste mexicano, no ha tenido la oportunidad de
defenderse; no ha tenido una traducción oportuna y adecuada en su idioma,
y su caso se trata de una adopción forzada que debe ser examinada y corregida a
la brevedad, para que su hija le sea restituida lo más pronto posible y se le
haga justicia. El 18 de mayo de este año Vicky Cintra, coordinadora de la Alianza para
los Derechos de los Inmigrantes, en Biloxi, Mississippi (Mississippi Immigrant
Rights Association), hizo contacto con Samuel Orozco, director de
Noticias de esta red de emisoras de radio pública en español, Radio Bilingüe.
Cintra le contó a Orozco los pocos detalles que hasta ese momento había
investigado del caso. “Con lo que me informó, me di cuenta que se trataba
de un caso de muy alto interés para nosotros. Era al parecer un caso emblemático
de brutal atropello del derecho a una justa interpretación y defensa legal,
y también tenía el tufillo de un turbio conflicto de intereses”,
comentó Orozco a este reportero. Cintra se encontraba en busca de intérprete de
habla chatina y trató de contactar al Centro Binacional para el Desarrollo
Indígena Oaxaqueño, con sede en Fresno, California. Luego entró en contacto con
esta oficina, cuyo Director Ejecutivo, Rufino Domínguez-Santos. La activista
social hizo saber a Orozco que comenzaba a intentar conseguir ayuda
legal de parte de MALDEF y de localizar algún bufete jurídico
con interés especial en la defensa de derechos civiles. Luego de que Cintra hubo echado a andar esta red de apoyos, este lunes 1
de junio en Línea Abierta, el habitual foro de discusión pública de
Radio Bilingüe, Samuel Orozco, su conductor invitó a la propia Cirila Baltazar,
trabajadora de restaurante, a Vicky Cintra, a Rufino Domínguez, y a Yolanda
Cruz, intérprete de Chatino-Español, que dirige la organización Petate,
en Los Ángeles para ventilar por espacio de una hora el primero de una serie de
programas sobre este caso. Cirila Baltazar Cruz habla precariamente el español, según demostró al
intentar el relato de su zaga con la justicia estadunidense, en el referido
programa de Línea Abierta de ayer. “Cuando empezó el dolor para que
naciera mi hija (16 de noviembre de 2008)”, dijo Cirila con mucho trabajo en
español, “en el departamento en donde vivía no vive mi familia, pues; por eso
salimos afuera para buscar ayuda”. El caso es que ya en la calle no encontró a
nadie y tuvo que caminar algún tramo, hasta que encontró una patrulla a la que
paró y preguntó si sabían hablar español. Otra patrulla por fin condujo a esta
mujer con dolores de parto hasta el Hospital Singin River, en Pascaguola,
Mississippi. Al llegar al hospital, continúa Cirila, “vino una señora que está
trabajando en el hospital (Abigail Medina, trabajadora social), y comenzó a
hacer muchas preguntas a mí, y yo no hablo español…, por eso piensa que yo
quiero adoptar (o dar en adopción) a mi hija, y ella habla en español, habla
muy rápido conmigo y por eso no entendí bien lo que habla ella”, comentó. “Ella
me preguntó quién vive en mi apartamento”, prosiguió, “y yo le dije que vive
una china con su hija, y otras personas, pero yo casi no conozco a todos porque
yo estoy nomás en mi cuarto… Y por eso ella empezó el problema que tengo…”. Ya con la intervención de Yolanda Cruz, la intérprete del chatino, y
quien resulto ser del mismo pueblo que Cirila, ésta afirmó que le quitaron a la
niña el 18 de noviembre pasado, cuando salió del hospital; es decir, dos días
después de nacida la menor. “Realmente no sé por qué me la quitaron”, dijo
Cirla en chatino. “Lo único que trato de entender es que, bueno, pues es mi
culpa porque soy ignorante, y fui sola al hospital; porque no hablo español y
no hablo inglés, y entonces creo que ella (Abigail Medina) pensó que yo no era
buena madre”. “Yo nunca le dije a esta señora (Abigail), que tenía sexo con el chino,
como la traductora dijo en un reporte. “Lo que yo le dije es que trabajaba con
los chinos, y que ellos a cambio de eso me daban un lugar donde dormir, y pues
ella solamente escribió lo demás”. Agregó que nunca dijo que quería dar a
su hija en adopción, ni que quería irse a México. “Ella fue la que me dijo que
no regresara con los chinos porque me iban a quitar a mi hija, y todo lo demás
se lo inventó”. “Yo lo único que quiero decir a todos es que quiero que me den a mi hija
de regreso, yo nunca planee ni pensé dar a mi hija en adopción”, repitió
Cirila. "Y en este momento, coma o no coma, sigo con esta lucha, a ver qué
pasa. Porque yo soy la que dio a luz, soy la madre de la niña y ella tiene que
regresar conmigo”. En la acusación sometida por el fiscal, Michael Wilson, éste acusa a
Cirila Baltazar Cruz de no hablar inglés, como quedó de manifiesto; y
ejemplifica señalando que cuando no pudo pedir transporte para ser trasladada
al hospital el día del nacimiento de la niña, esta barrera del idioma puso en
peligro la vida de Rubi. Y mientras estas acusaciones y argucias navegaban por los oscuros
pasillos de las cortes judiciales de Mississippi, Vicky Cintra echó a andar
inmediatamente las luces de alerta. Hace tres semanas Esteban, primo de Cirila, que habla más español que su
prima llamó a Cintra, dijo esta coordinadora. “Nos pidió de favor que nos
involucráramos en el caso, porque él, dijo, no veía que el asunto estuviera
tomando un buen paso a favor de Cirila… y que cada día que iba a la corte, en
lugar de unirla con su hija la alejaban más”. Para comenzar, apunta Cintra, “desde el primer momento que Cirila da a
luz y llega su primo, de Alabama, para estar con ella, una de las banderas
rojas que llamó mi atención fue que la trabajadora social del hospital, Karen
Malone”, que fue quien firmó el reporte con los señalamientos de negligencia
infantil, elaborado “junto con la tal Abigail Medina, le dijeron al primo de
Cirila que si él no se salía del cuarto le iban a llamar a la policía”. Y es
que Esteban había ofrecido traducir para su prima, ofrecimiento que fue
rechazado en dos ocasiones. El segundo aspecto que despertó las sospechas sobre la posibilidad de
que en el referido reporte hubiera “gato encerrado”, fue el hecho de que la
falta de documentos de migración le anulara su capacidad para ser madre. Y el
darse cuenta de que el español de Cirila era sumamente limitado, levantó la
siguiente sospecha de que algo andaba mal. Además, continuó Cintra, “ha sido
todo en secreto, y bien acelerado; una de las supuestas funciones primordiales
de la Corte Juvenil del Estado de Mississippi", sostuvo, "es la de
reunificar a las familias. Y en todos los documentos que he visto, y en las
audiencias a las que he asistido me he dado cuenta que han hecho todo
totalmente al revés”. La pareja que tiene en su posesión a Rubi, “es una pareja adinerada, de
abogados, del área de Ocean Spring y Pascagoula”, apuntó Cintra. “Ellos no
pudieron tener hijos en su matrimonio”, por lo que afirmó que la pareja está
muy interesada en adoptar a la criatura. "Yo llamo a esto una niña
robada”. Para añadir elementos a la sospecha, trascendió que la pareja que
mantiene consigo a la niña tiene conexiones de amistad con la jueza que ventila
el caso. “Mississippi es reconocido como uno de los estados más racistas, en la
historia”, sostiene Cintra. “Y también se reconoce por la mentalidad del ‘ good
old boys’, expresión en inglés que denota la amistad y solidaridad o
complicidad entre los miembros de un grupo. En el ámbito legal, entre abogados,
se conocen unos a otros, afirma. “Los fiscales tienen relaciones con los
abogados defensores, los jueces conocen a los abogados, o sea, es un circo”,
deplora. A Cintra no le cabe ninguna duda, dice, que “la misma intérprete
(Abigail) fue la que dio la notificación para que esta pareja se hiciera de una
criatura”. En cuanto a la acusación contra Cirila por no haber provisto de cuna a
su hija, Cintra respondió enfática: “Yo tengo dos hijos…, y no es la primera ni
la última madre que duerme con sus hijos en su cama”. En relación a la falta de
leche o fórmula para bebés, “nosotros en nuestros países, especialmente las mujeres
de origen indígena son las que más cuidan de sus hijos; ¿por qué?, pues porque
les dan de lactar, que es lo más puro que puede recibir un recién nacido”. Y
ante la acusación de que Cirila vivía en una casa compartida con otros hombres,
Cintra explica que “es muy común entre los trabajadores inmigrantes compartir
una vivienda”. Por último, la parte acusadora culpa a Cirila por ser una madre
‘ilegal’. En su calidad de trabajadora social, cintra acudió al Consulado de
México en Nueva Orleans por apoyo. Necesitaba ayuda para encontrar un
intérprete calificado de habla chatina, y la asistencia de un representante de
dicha oficina consular para que hiciera acto de presencia en una conferencia de
prensa que había organizado para dar a conocer públicamente el caso. “Hablé con la señora García”, vice cónsul del consulado en Nueva
Orleans, señala. De acuerdo con García, prosigue Cintra, el gobierno de México
considera como casos de alto perfil los asuntos de niños que suelen ser
arrebatados a los padres indocumentados, por lo que “el consulado ha sabido de
este caso desde el principio”. Una secretaria de esa oficina dijo a Cintra que
ellos estaban trabajando para obtener una lista de algún banco de datos, para
encontrar a un intérprete. “Cosa que yo conseguí en quince minutos, gracias al
Centro Binacionalo Oaxaqueño; “pude ubicar a la señorita Yolanda Cruz, que es
una mujer eficiente y eficaz, y justo del mismo pueblo de donde vive Cirila en
Oaxaca”. Además, añade cintra, “la señora García me dijo que ella había hablado
con su superior, y que le dijeron que el consulado de México, al estar presente
en una rueda de prensa recibía mucha presión del público, y que el consulado no
trabaja bajo presión”, así que no mandaron a nadie. El mismo día de ayer lunes, antes de asistir al programa de Línea
Abierta, Cintra informó que entró en contacto con Mary Bauer, del Southern
Poverty Law Center y le notificó que había recibido un documento de la corte
donde le anuncian a Cirila sobre la inminente cancelación permanente de sus
derechos como madre sobre su hija Rubi, en una próxima audiencia el 18 de
noviembre de 2009. De inmediato Bauer pidió información sobre las leyes
en Mississippi, para poder determinar el tiempo de que disponían para apelar y
tratar de frenar la orden judicial. Cintra mencionó por último que Cirila recibió una amenaza para que no
muestre la foto donde ella está con su hija, porque de hacerlo esto sería
motivo para perderla. “Mira tú si no quieren mantener este caso en secreto”,
dijo. Y anunció la próxima publicación de un volante con dicha foto, en la que
pide al público enviar cartas a la corte para solicitar se pare el abuso contra
los derechos humanos de Cirila Baltazar Cruz. Y que pregunten si este es el
nuevo método de Mississippi para adoptar niños; robándoselos a las personas
inmigrantes”. “Estoy indignado de escuchar esta historia que se repite con los pueblos
y comunidades indígenas”, dijo en su oportunidad Rufino Domínguez, a su vez
indígena, del Centro Binacional para el desarrollo de los oaxaqueños, en
Fresno. “Da mucho coraje porque realmente la corte no tomó en cuenta la
situación cultural de Cirila, el idioma”, continuó; “no hay conciencia cultural
en esa corte de ese estado”. Y puso el dedo en la llaga; “Hay mucha
ignorancia de parte de la corte y de las leyes ahí, porque a nivel federal, el
Título Sexto del Acta de Derechos Civiles de 1964, asegura que toda persona en
Estados Unidos debe de ser juzgada en su propio idioma”. Y agregó que dicha ley
“no especifica si la persona es indígena, asiática o mong; simplemente señala
que se le provea intérprete”. Además, prosigue Domínguez, “la Orden Ejecutiva,
13166, del presidente de aquél entonces, señala así mismo que a toda la gente
se le juzgue en su propio idioma, y se les provea servicios culturales e
idiomáticos adecuados”. El rango de jurisprudencia de estos reglamentos
es en el nivel federal, remata. “Y veo yo de que la jueza, los abogados, tanto
el fiscal que acusa como la intérprete en español (Abigail Medina) no conocen
estos reglamentos a nivel federal, y los han violado, sin conocer exactamente
la situación de Cirila Baltazar Cruz”. Para Rufino Domínguez, o para la amplia historia de casos similares
documentados a lo largo del tiempo por su oficina, no es este el primer caso de
violación de derechos civiles o humanos de un indígena, y por el contrario,
dice, cada vez hay más nuevos casos. “Por ejemplo yo llamaría a esto una
ignorancia total por parte de la juez”. Y afirma que de todas las acusaciones,
“el único acierto, si acaso, es el de señalar que Cirila es ‘ilegal’”. Por su parte Yolanda Cruz, la intérprete oaxaqueña declaró en Línea
Abierta que había que estar en alerta permanente, “porque se pueden perder
muchas vidas; hay muchas cosas injustas que pueden suceder por esto de la
lengua”. Al concluir la transmisión Orozco declaró al aire el compromiso de Línea
Abierta para partir de este programa como el primero de una serie que
abordará el caso de Cirila Baltazar Cruz , y anuncio venideros programas para
tratar de entrevistar a la juez, al fiscal y a las partes involucradas en este
caso, al parecer paradigmático. |
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