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Estamos fregados. Mientras en el resto del pa铆s se alzan las voces para desafiar y criticar al programa de deportaciones Comunidades Seguras, en Carolina del Norte no hay quien se atreva a cuestionarlo. Particularmente en Charlotte, donde el sheriff del Condado de Mecklenburg ha decidido utilizarlo como un complemento de la otra cabeza del monstruo, que es el 287g, mediante el cual ya se super贸 la cifra de diez mil indocumentados deportados, desde su establecimiento, en abril de 2006. Ahora, el alguacil local tambi茅n ha decidido que no publicar谩 m谩s, en el sitio de internet de la C谩rcel Central de Charlotte, las fotograf铆as y los datos de los detenidos que el Servicio de Inmigraci贸n y Aduanas (ICE), aloje en ese centro de detenci贸n. En la explicaci贸n que dio su portavoz se se帽ala que los detenidos, al ser procesados por ICE, no requieren pasar por el tr谩mite de regular de ingreso a la c谩rcel. Es decir: como si entraran por una puerta trasera y su estad铆a la pasaran de inc贸gnitos en el principal centro de reclusi贸n de la ciudad m谩s populosa de Carolina del Norte. Esto sin que las familias o los propios abogados puedan tener el acceso a la informaci贸n del paradero de sus parientes o clientes.
No obstante, el problema de fondo ha sido la liviandad con la que se ha tomado la implementaci贸n de los programas de deportaci贸n en Charlotte y Carolina del Norte. Desde Charlotte, en los tiempos del exsheriff Jim Pendergraph, se lanz贸 al estrellato, para todo el pa铆s, el programa de deportaciones 287g. Despu茅s con el invento de Comunidades Seguras, Carolina del Norte fue uno de los primeros estados de la naci贸n en el que todos sus condados, en este caso cien, se apuntaron para colaborar con el plan masivo de expulsi贸n de indocumentados.
El pasado mi茅rcoles 25 de mayo, en una conferencia telef贸nica de alcance nacional,
varios alguaciles del pa铆s expresaron su inconformidad con Comunidades Seguras. El alguacil Patrick P茅rez, del condado de Kane, en Illinois, dijo que Comunidades Seguras era un fracaso. P茅rez cont贸 que cuando empez贸 la participaci贸n de su departamento en el programa le explicaron que el prop贸sito era expulsar del pa铆s a los criminales que se encuentran sin estatus migratorio. Sin embargo, el sheriff dijo que ese no ha sido el caso y que a trav茅s de Comunidades Seguras se ha estado deportando a individuos que han
cometido infracciones menores, como manejar un veh铆culo sin portar la licencia de conducir. El sheriff Ed Prieto, del condado de Yolo, en California, comparti贸 la opini贸n de P茅rez, al se帽alar que gran parte de los deportados no han cometido otro desacato a la ley que estar en situaci贸n irregular en Estados Unidos.
Las propias estad铆sticas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) registran que el 60 por ciento de los deportados mediante Comunidades Seguras solo cometieron infracciones menores. Otros estudios muestran que menos del 15 por ciento de los expulsados han sido delincuentes. De acuerdo con datos recabados por la organizaci贸n LEEI, que promueve el concepto de una reforma migratoria entre los agentes de la ley, en Virginia y California el 18 por ciento de los deportados fueron criminales reales. En California, el alguacil de San Francisco, Michael Hennessey, anunci贸 que desafiar谩 a Comunidades Seguras, y que 煤nicamente entregar谩 a ICE a los que han cometido delitos graves. Y en el mismo estado, en Los 脕ngeles, dos concejales han expresado que desean que esa ciudad deje de participar en el programa. El gobierno federal ha presentado a Comunidades Seguras como un proyecto exitoso que ha sacado del pa铆s a m谩s de 70,000 criminales, pero hay quienes contradicen esa cifra. Por el momento, en Carolina del Norte estamos esperando que alguien ose poner en tela de juicio los programas de deportaci贸n.
Rafael Prieto Zartha es director del semanario Qu茅 Pasa-Mi Gente, en Charlotte, Carolina del Norte. |