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Estudiantes mexicanos en Nueva York abandonan la escuela cuatro veces más que los otros

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 Un análisis reciente del New York times sobre los datos del Censo 2010 pinta una tasa de deserción escolar entre los inmigrantes mexicanos de 16 a 19 años en la ciudad en Nueva York cuatro veces mayor que la tasa promedio. Entre otras causas cita la recién llegada de los inmigrantes mexicanos a esta ciudad, el estatus migratorio, las barreras del lenguaje, y la desigualdad social.


Benjamín Zapién es un estudiante mexicano de preparatoria que llegó sólo a Nueva York a los 15 años de edad en busca de trabajo:
                 “Y venia a los Estados Unidos y empecé a trabajar de lavaplatos, y después de ensaladero, hasta ser encargado de cocina… Y hubo gente que me motivó y me dijo que había una oportunidad para ir a la escuela aquí, ¿Por qué no lo intentas?â€

Benjamín dice además que tiene que ayudar a su familia, mandarle dinero, pagar la renta, comer, hacer gastos escolares, etcétera, y que muchas veces piensa en dedicarse sólo a trabajar, y abandonar la escuela.

                 “Tengo que trabajar hasta después de medianoche, y hacer tareas, y me voy a dormir muy tarde o simplemente no duermoâ€.

Un estudio reciente de The New York Times afirma que el 41 por ciento de los inmigrantes mexicanos en la ciudad de Nueva York, de entre 16 y 19 años de edad abandonan la escuela antes de graduarse. Es el más alto porcentaje entre los distintos grupos de inmigrantes de la ciudad, dice el estudio, y con el peor desempeño respecto al resto de los mexicanos de esta misma edad en todo Estados Unidos.

Entre las múltiples causas, justamente señala la precaria situación económica de estos jóvenes, el estatus migratorio y una falta de involucramiento de los padres, trabajadores, en los asuntos escolares de sus hijos.  

  “ Porque mi mamá sólo terminó la secundaria; entonces yo nunca me pude sentar a la mesa con ella y decirle, ¿me pues explicar esto, me puedes explicar lo otro?â€, deplora Benjamín.

El Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York dice sin embargo no contar con estadísticas específicas sobre la deserción escolar de los mexicanos a los que se refiere el New York Times. Informa que a nombre de los estudiantes bilingües de todos los grupos inmigrantes en la ciudad, cuyo primer idioma es el español, creó el primer programa de aprendizaje del idioma inglés, o ESL, así como otros programas de ayuda para los inmigrantes que van llegando a la ciudad, como uno de apoyo a la lectura en español, en colaboración con el Consulado de México.

Distintas opiniones de expertos en el tema sin embargo coinciden en señalar que hay pocas alternativas de apoyo real para los estudiantes mexicanos en la ciudad de Nueva York.

                   “Para jóvenes que hablan idiomas que no sea el inglés, en los últimos diez años hemos visto el desmantelamiento de los programas bilingües…â€

El Dr. Luís Reyes es investigador del Centro de Estudios Puertorriqueños en Hunter College. Él advierte que hay que crear las bases para que los jóvenes mexicanos no tengan que navegar ellos solos el complicado sistema de educación:

                 “Para que ellos no lo hagan solitos, para que sepan cuáles son sus derechos, y dónde está la ayuda financiera que puede haberâ€

Desconocer sus derechos es una de las razones por las que muchos jóvenes abandonan la escuela, y creer que no pueden ir a la universidad si no tienen estatus legal es otra de las causas recurrentes de la deserción escolar.

Existen pocas alternativas de ayuda específica para estos estudiantes mexicanos en la ciudad, que principalmente provienen de la sociedad civil. Una de ellas es la Alianza Estudiantil México Americana, MASA, que organiza eficientes talleres para reforzar el aprendizaje de estos jóvenes mexicanos, en el sótano de una iglesia católica de El Bronx, con un programa que se ajusta a las necesidades de los padres de familia trabajadores. Ãngelo Cabrera es fundador y director de la organización:

                 “En una mesa el mentor, el alumno y el padre de familia comparten el aprendizaje; donde el mentor explica al estudiante, el estudiante explica a su padre de lo que está aprendiendo… Lo beneficioso de esto es que los mismos niños están ayudando a que sus padres se involucren en su educaciónâ€

Como el referido estudio se basa en datos del censo, incluye también a jóvenes mexicanos que llegaron a trabajar sin sus padres a Estados Unidos, como Benjamín, que nunca se inscribieron en la escuela, por ejemplo. Y aunque el panorama que pinta The New York Times parece desolador, algunos expertos afirman sin embargo que hay esperanza para las siguientes generaciones de mexicanos en Nueva York.

Lair Bergad es director del programa de posgrado del Departamento de Estudios Latinoamericanos de CUNY, la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Él enfatiza que aunque los mexicanos que llegaron de México no alcanzan en general un nivel educativo muy alto ¡Sus hijos sí!

“37% de la población masculina, nacida en Estados Unidos, aquí en la ciudad de Nueva York ya terminaron el bachillerato; 58% de las mujeres de 25 años de edad o más, ya terminaron el bachillerato o alcanzaron un grado más alto… Esto quiere decir que si la población de origen mexicano, que es la más joven de todos los grupos de origen latinoamericano aquí en Nueva York, sigue con estas tasas, de alcanzar un bachillerato, yo creo que el futuro es realmente muy optimista… vamos a ver una población que tiene un alcance impresionante entre los mexicanosâ€

Ese optimismo también se puede notar en Benjamin Zapién, quien ve en la educación su propio ‘sueño americano’:

“Y lo hago simplemente porque en mi familia no hay alguien que se haya graduado, que tenga una carrera académica; entonces, a mí me gustaría ser esa primera personaâ€.

 

Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, desde NY, MVG.

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La apertura al público del Museo Nacional del Indígena Americano en el Paseo Nacional.
Photo: National Museum of the American Indian