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Un reciente estudio
de The New York Times reveló que la tasa de deserción escolar entre los estudiantes
inmigrantes hijos de mexicanos en la ciudad de Nueva York es algo más que
alarmante. Pero los inmigrantes indígenas en Nueva York enfrentan además una
doble barrera de lenguaje, al no saber ni español y mucho menos inglés. Tal es
el caso de Carmela Alejandro, una mujer
indígena de la Mixteca de Guerrero (México), que remontó con coraje y
empeño estas limitaciones y otras adversidades como el abuso doméstico y el
racismo tanto en su país como en Estados Unidos. Hoy habla inglés y español,
enseña mixteco a sus hijos, y participa en los asuntos escolares de su familia,
al encontrar un programa de ayuda de después de clases para prevenir la
deserción escolar entre los niños mexicanos de esta ciudad, en el que Carmela halló
–dice- los instrumentos
de aprendizaje
que la llevaron a su liberación
“A mí me gustaría contarles la verdad, pues; yo me vine por acá
porque…”
Carmela Alejandro es una mujer mixteca de Santa
Cruz, Guerrero, que vive con su marido actual y sus hijos en uno de los
‘Proyectos’ habitacionales para gente de bajos ingresos en el Sur de El Bronx.
Dice que no podía con el racismo en México.

“Muchos niños de mi edad, me decían: Ay, pobrecita india, que no
sabe hablar español…, se reían pues, de mi, mucho”
Además del racismo, dejó Santa Cruz debido
al rechazo social por tener un trabajo tan humilde como vender frutas y
verduras en el mercado de su pueblo.
“Porque allá, nosotros los que vendemos, éramos cubeteras, tomateras
(sollozo)…, no había respeto… Siempre el rechazo y el rechazo y, digo: ay…., yo
quisiera irme al norte. Quiero cambiar a una nueva vida”
Carmela viajó a Madera, en el Valle Central
de California, pero después tuvo que huir de su marido, que la maltrataba.
“Me humillaba, pues, así como… Me decía, ¡eres una india! No sabes…
Y así en problemas, en problemas, yo un día decidí venirme para acá, con mis
hijos”
Y así fue como Carmela llegó a la grande ciudad
de Nueva York, sin saber inglés ni español:
“Todo el tiempo hablando mixteco, hasta que llegué aquí; no podía
comunicarme, me sentía como…, muy extraña, porque digo, tengo que aprender
español, y tengo que aprender inglés ¿Cómo le hago? ¡Tenía miedo!”
Pero el miedo no le impidió buscar ayuda y
encontró un programa de tutoría donde junto con sus hijos hacen la tarea,
practican la pronunciación de idiomas y aprenden las asignaturas todos juntos,
bajo la supervisión de un tutor académico.
Y es que ante la alarmante tasa de
deserción escolar entre los alumnos inmigrantes mexicanos de la ciudad de Nueva
York, revelada por un estudio reciente de
The
New York Times (que publicamos oportunamente en esta emisora), distintas
entidades oficiales y privadas en la ciudad intentan remediar el problema.
Una de estas entidades civiles es la
organización mexicoamericana MASA, que imparte cursos de tutoría diarios y
gratuitos por la noche, cuando los padres de familia han salido de trabajar,
para darles tiempo a reunirse con sus hijos en torno a una mesa de trabajo,
bajo la supervisión de estudiantes egresados de la universidad que prestan sus
servicios y su conocimiento de manera gratuita y voluntaria como un compromiso
que dicen sentir con la comunidad.
Ángelo Cabrera es el Director de MASA:
“MASA surgió básicamente como un programa, para poder proveer la
posibilidad a estudiantes indocumentados de ir a la universidad”
Pero dichas estadísticas de
los alumnos mexicanos, que desertan de la escuela preparatoria hasta cuatro
veces más que los alumnos de otros grupos, para MASA eran desde hace muchoindicativo de que el problema se
hallaba en etapas más tempranas de la educación, y ahora
se
enfoca en los
estudiantes desde el 1er grado, sostiene Cabrera:
“Para
ayudarles a tener una estructura más fuerte en su educación, pero a la misma
vez, para proveerles ese modelo académico”, que de acuerdo con el referido
estudio los estudiantes latinos carecen.
Y qué mejor que la propia Carmela Alejandro,
quien enfrentó el reto con coraje y decidió ser ella misma ese modelo para sus
hijos:
“Tengo deseo de ser alguien y mis hijos
también me van a seguir. Van a decir: Mira, mi mamá no sabía ni leer ni
escribir. Y ahorita mismo pues, gracias a Dios yo pienso que estoy hablo bien
español, y estoy aprendiendo inglés…, ese es mi sueño y mi meta: enamorarme de
eso”
Además, en MASA los padres se preparan para
involucrarse en los asuntos académicos de sus hijos,
que es otro
de los señalamientos del referido estudio dado a conocer sobre la deserción escolar: la
falta de involucramiento de los padres en el proceso educativo de sus hijos
:
“Me ha beneficiado
porque por ejemplo, pues cuando voy por el 'report card' de los niños, hay
maestros que hablan puro inglés, y otros que hablan español también; entonces,
como que yo siento esa libertad de poder preguntarles, comunicarme más bien con
ellos”
Tras aprender español e inglés en pocos
años, Carmela ahora enseña a sus hijos mixteco y español, además de ayudarlos a
hacer la tarea, y estos enseñan a Carmela las materias de la escuela, como
relata Victoria, la hija mayor:
“Yo la ayudo a mi mamá con las cosas que yo
estoy aprendiendo; yo la ayudo a pronunciar las palabras. Ella me ayuda con su
español”
Carmela:
“Y yo soy la que más participa siempre
(sonrisa de júbilo), la que más se anima a decir las respuestas… Yo les digo a
ellos: Medio día vamos a hablar mixteco, y medio día vamos a hablar español; y
otro día hablamos puro inglés”
Ahora Carmela que habla en español e inglés está casi lista para obtener su diploma equivalente al certificado de preparatoria,
o 'GD'.
“Se siente bien,
se siente uno como libre, como…Te sientes como parte de este país… me puedo
comunicar con quien sea, y ya no tengo esa autoestima baja, por no hablar
inglés o español”.
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, texto y
fotos de Marco Vinicio González
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