Directores con mayor control reducen ausentismo de maestros de escuelas públicas
Vivianne Schnitzer Universidad de Michigan, Annarbor, Michigan 18 de enero de 2010
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Los maestros de escuela pública se toman menos tiempo
libre cuando los directores tienen más flexibilidad para despedirlos sin
completar trámites complicados o sin una audiencia, indicó uno de dos nuevos
estudios de la Universidad de Michigan.
Los dos estudios, realizados por Brian Jacob, profesor
en la Escuela Gerald R. Ford de Política Pública, examinaron un cambio de
política en el Sistema de Escuelas Públicas de Chicago por el cual se dio a las
direcciones de las escuelas completa autonomía para el despido de los maestros que
laboran bajo un período de pruebas.
En el primer artículo, Jacob encontró que la reducción
de la seguridad del empleo para los maestros a prueba disminuyó en 10 por
ciento las ausencias anuales. También bajó en un 20 por ciento la prevalencia
de maestros con 15 o más ausencia en un año.
“Estas conclusiones tienen implicaciones importantes
para los debates actuales sobre política educativa”, dijo Jacob. “Específicamente
la disminución del ausentismo de los maestros después de la instauración de
esta política proporciona la prueba más convincente hasta la fecha de que las
estipulaciones en los contratos de los maestros pueden mejorar los logros de
los estudiantes”.
En muchos distritos de escuelas públicas del país los
despidos y suspensiones de los maestros están altamente reglamentados. Los
convenios laborales colectivos estipulan procedimientos por los cuales
los empleados con menos experiencia son los primeros despedidos. Estos mismos
convenios, sin embargo, hacen difícil y engorroso el despido de los maestros
con cargos fijos.
En julio de 2004 las Escuelas Públicas de Chicago y el
Sindicato de Maestros de Chicago firmaron un convenio laboral colectivo que
otorga a los directores la flexibilidad de despedir a los maestros a prueba, es
decir los que tienen menos de cinco años de experiencia, sin el complicado
trámite de documentación y audiencias típico en muchos de los grandes distritos
escolares urbanos. Si bien tal flexibilidad es común en muchas escuelas
suburbanas, Chicago es único entre los grandes distritos urbanos en otorgarle a
los directores de escuela tal autonomía.
En su estudio Jacob revisó los datos de ausencias de
maestros utilizando los registros de pagos de sueldos. A los maestros de
Chicago se les permite de 10 a 12 días de ausencia, con sueldo, por razones de
salud o personales cada año. Pueden acumular los días de enfermedad, no usados,
de año en año hasta un máximo de 315 días. Para evaluar el impacto de la nueva
política Jacob comparó los cambios en el ausentismo antes y después de la
aplicación de la política entre maestros a prueba y maestros con cargo fijo. Dado
que a ellos no les afectó directamente la nueva estipulación contractual, los
maestros con cargo fijo proporcionaron un buen grupo de comparación.
“Las ausencias de los maestros imponen costos
financieros sustanciales para el distrito escolar que debe pagar por maestros
suplentes”, dijo Jacob. “Pero, y esto es lo más importante, las ausencias
de los maestros probablemente son representativas del esfuerzo general y la
productividad docente”.
En un análisis complementario Jacob examinó si la
política había llevado a logros más altos entre los estudiantes.
“Encontramos algunas pruebas de que la política
incrementó los logros en las esuelas primarias”, dijo. “Pero dado que los datos
de Chicago no permiten que uno vincule de manera confiable los maestros con los
estudiantes, los resultados sobre los logros deben considerarse meramente
sugestivos”.
La disminución del ausentismo fue mayor entre los
maestros de escuelas primarias y en las escuelas secundarias con bajo nivel de
logros académicos donde predominan los afroamericanos. Además, los maestros con
tasas típicamente más altas de ausentismo, incluidas las maestras y los
maestros de menos de 35 años de edad, experimentaron las mayores reducciones de
dicho ausentismo.
Aproximadamente del 10 al 13 por ciento de los
maestros a prueba fueron despedidos cada año bajo la nueva política, aunque
alrededor de un tercio de las escuelas no despidió a un solo maestro. Los
maestros en su primer año de prueba fueron los que mostraron más probabilidades
de ser despedidos que los otros, lo cual coincide con la idea de que los
directores aprenden más acerca de un nuevo maestro o una nueva maestra en su
primer año de trabajo, dijo Jacob.
Jacob señaló asimismo que más de la mitad de los
maestros despedidos fueron contratados nuevamente el año siguiente por otra
escuela en el distrito. No es claro por qué las direcciones recontrataron a
maestros que habían sido despedidos de una escuela diferente por razones de su
desempeño.
En el segundo estudio Jacob examinó cuáles fueron los
maestros despedidos por los directores. Entre las conclusiones acerca de la
relación entre la no renovación de contratos y las medidas del desempeño de los
maestros se cuentan:
·Los maestros a los cuales no se les renovó el
contrato tuvieron tasas significativamente más altas de ausentismo y baja
eficacia (en el año previo) que los maestros, a prueba, en la misma escuela a
quienes se les renovó su contrato.
·Los maestros a quienes no se les renovó contrato tuvieron
mediciones significativamente más bajas de valor agregado, que los maestros a
prueba, a quienes se les renovó el contrato en la misma escuela. Es decir que
las ganancias en los logros de los estudiantes fueron sustancialmente más bajas
para los maestros a los cuales no se les renovó el contrato comparados con
otros maestros a prueba en la misma escuela.
·Es un punto por ciento porcentual más probable
(aproximadamente el 10 por ciento) que los directores despidan o no renueven el
contrato de maestros que fallaron en la prueba de certificación, y 1.2 puntos
porcentuales menos probable que despidan a maestros con diploma de maestría.
Las conclusiones que involucran la relación entre la
no renovación de contrato y otras características del docente, incluyen:
·Los maestros hombres y los maestros y maestras de más
de 50 años de edad tienen más probabilidades de que no se les renueve contrato,
que otros maestros a prueba en la misma escuela, aún si se toman en cuenta
otros factores, como
las ausencias y los avances en el aprovechamiento académico estudiantil.