Radio Bilingüe
Join our mailing list

domingo 30 de marzo de 2008

También se ellevan el Maíz

México se revuelve en una convulsión histórica y permanente contra el despojo, desde hace siglos. Nomás en los tiempos modernos, poco a poco han ido despojando de casi todo al país. Así, hemos ido perdiendo la banca, la aviación, las carreteras, las telecomunicaciones, la telefonía, la tierra, algunos territorios y hasta el tequila, que ha sido patentado en estos días por una firma comercial estadunidense.

Durante siglos México ha navegado los rápidos de la rapiña, de propios y extraños, sin tanto tropiezo como ahora; porque ha estado amparado durante el último medio siglo al menos en su mayor recurso financiero, el petróleo, que hoy sin embargo se halla amenazado de muerte.

Durante las últimas tres o cuatro décadas el campo de México ha sido “estratégicamente" desmantelado, en perjuicio de millones de mexicanos que se han visto forzados a emigrar a Estados Unidos. Esos mexicanos viven hoy atrapados en Estados Unidos por un muro fronterizo, que los retiene al norte del Bravo y que sólo sirve para impedir el regreso con la frecuencia de antes a México, porque ahora para cruzar la línea fronteriza de regreso y sin papeles es infinitamente más peligroso y difícil. Todos los días mueren inmigrantes mexicanos y centroamericanos principalmente al intentar cruzar la línea.

Por si esto fuera poco, lo que a millones de mexicanos les ha tomado 10 millones de años desarrollar, y mantener como sustento alimenticio, que es la base de la soberanía alimentaria de un país, por no mencionar el importante asunto de la identidad cultural, el maíz corre el riesgo de ser expropiado para siempre de México, por compañías trasnacionales. Además corre el riesgo de ver modificada su estructura genética con un maíz biológicamente alterado, que castra al maíz milenario de México e impone un producto sin semilla que para reproducirse depende de las trasnacionales como DuPont, Syngenta o Monsanto, que son las únicas que venden la semilla.

Hemos llegado hasta este degradante punto porque el gobierno y el Congreso de México, diputados y senadores han permitido la confección de leyes que han permito a su vez la entrega del país a compañías trasnacionales, cuya única patria es el dinero.

La sociedad civil no obstante debiera tener la última palabra, ante la inminente pérdida del maíz. Tal vez quede algo de tiempo.

Alejandro Nadal y Silvia Ribeiro se refieren al tema, y el tercer enlace conduce a sitio de Sin Maíz no hay País.

Etiquetas: , ,