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MUERE MUNDIALMENTE RECONOCIDO COMPOSITOR "TITE" CURET

El legendario compositor puertorriqueño Catalino "Tite" Curet Alonso murió el 5 de agosto de 2003 de una enfermedad respiratoria en Baltimore. Tenía 77 años de edad.

El aclamado Curet escribió unas 2000 canciones, entre ellas La Tirana, Plantación Adentro y Las Caras Lindas, en géneros tales como la salsa, el bolero y la samba. Muchas forman parte del actual cancionero popular de la música de salsa.

"Tite" ocupa un lugar especial en Satélite Radio Bilingüe, la red latina de la radio pública nacional. En 1995, fue un invitado de honor durante las celebraciones de estreno en Albuquerque de Línea Abierta, el programa de entrevistas y llamadas de Satélite Radio Bilingüe.

Además, el programa Tropicalísimo de Tite, un programa de Radio Universidad de Puerto Rico que ofrece ritmos caribeños y comentarios de fondo, ha llegado a ser cada semana una parte infaltable de la programación de Satélite Radio Bilingüe durante los pasados ocho años.

A manera de homenaje, Radio Bilingüe planea presentar una repetición de la serie Tropicalísimo. También se planea volver a transmitir las conversaciones de "Tite" en el programa Línea Abierta.


Marejada feliz

Por Laura Candelas
Coordinadora general
Radio Universidad de Puerto Rico

Los martes eran días especiales en Radio Universidad. Ese día, por la tarde temprano, venía a grabar Tropicalísimo, Don Tite Curet Alonso.

Con su paso pausado llegó hasta aquí una vez a la semana, durante diez años. A veces venía en guagua, a veces en taxi, pero la mayoría de las veces venía en pon. Me han contado que era especialista en eso de pedir pon. Feliz recorría la ciudad de un lado a otro llevado por sus amigos. A Radio Universidad llegaba con la puntualidad que le dio el oficio de cartero que ejerció por más de 30 años. Llegaba con su indumentaria inconfundible: camisa africana, sombrero de güano y, en la mayoría de las veces, con su sonrisa pícara y mirada escudriñadora.

Trabajar con él o verlo trabajando era como ser invitado a una fiesta. Siempre había una anécdota, un chiste, o una advertencia, cuidándose de que no pareciera un consejo. Para nosotros era un privilegio lograr una conversación con él. No que él fuera reacio para conversar, sino que había una especie de veneración que a veces nos llevaba a guardar distancia hasta que a él le estallaba una carcajada, entonces nos acercábamos.

Don Tite nos honró escogiéndonos para difundir, no sólo su música, sino su sabiduría. Era, como dicen, una enciclopedia ambulante. Sabía de todo. El programa le quedaba bien, no porque tuviera un libreto de frente, sino porque lo hacía a manera de conversación con los que escuchábamos. Mi preferido fue uno que hizo sobre las mujeres interpretes de sus canciones. Las grabaciones de Tropicalísimo, que debían durar dos horas, se extendían hasta que él dijera porque siempre había una pausa para la conversación con el técnico, con el que pasaba por el pasillo y saludaba, en fin, las pausas eran tan ricas como lo que salía al aire.

Era un mimado en Radio Universidad y sabíamos que lo que hacía aquí le daba mucha felicidad. Las cosas no había que decirlas dos veces. En julio de 2001 nos inventamos el irnos a transmitir en directo desde la Plaza de Mercado de Santurce. El rápidamente accedió a acompañarnos. Pocas veces lo vi más contento que esa noche. Su cara linda de aquella noche vale un millón de pesos.

Cuando le dedicamos un Festival de Radio Amigos fue lo mismo: nosotros queriéndole hacer la fiesta a él y él haciéndonos la fiesta a nosotros.

El día que le hicimos el homenaje, el 22 febrero de 2002, llegó en limosina. Aquí estuvieron sus amigos. Don Tite estaba feliz. Todos estábamos felices.

Ese día dijo: "Este homenaje de hoy..., en lo que yo recuerdo, en mi vida, es lo más grande que yo he recibido. Yo he estado en otros países con gente de la cultura grande, como mi amigo Gabriel García Márquez, y con todo y eso me siento hoy tan honrado por mi pueblo, que no tiene que estar mi pueblo entero, ya estará algún día, pero está la representación de mi pueblo aquí que es por lo que yo he hecho todo lo que he hecho, porque no tengo más nadie porque hacerlo, que por mi pueblo".

Siempre sabio, ese día dijo, quizás a manera de advertencia, que los puertorriqueños somos "los mejores amigos o los peores enemigos". Nosotros lo consideramos un gran amigo, un amigo especial y nos honramos con su amistad y su cariño, la playa de su cariño.

 

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