“Yo no se como
será el mañana. Pero yo no paro de escribir; esa es una
dádiva que Dios me dio y yo la aprovecho porque si Dios
me la quita un día, ya ahí no hay abogado de
apelación. Es más que un tribunal unipersonal”
Muchos puertorriqueños han
tarareado alguna vez una canción de Don Tite con la
certeza de tener entre sus labios una melodía familiar.
Así mismo, algunos se sorprenden cuando descubren que
esa tonada y esa letra es parte del extenso cancionero
que legó Catalino Curet Alonso.
Tite dejó un catálogo musical de
2,000 canciones. Un año antes de su muerte, aseguró a un
periodista que tenía otras 200 inéditas. Compuso, hasta
que pudo, y así supo que sería, como expresó en el
homenaje que le hizo Radio Universidad el año pasado.
"Yo no se como será el mañana. Pero yo no paro
de escribir; esa es una dádiva que Dios me dio y yo la
aprovecho porque si Dios me la quita un día, ya ahí no
hay abogado de apelación. Es más que un tribunal
unipersonal", señaló Don Tite en aquella ocasión.
Orquestas, cantantes y músicos
conocidos interpretaron su obra. Esas voces y sonidos
comunes de nuestra cultura popular dejaron pasar de boca
en boca la saga de Curet Alonso, el relato sobre el
mundo que observaba con sus placeres, desigualdades,
gustos y disgustos.
En entrevista telefónica desde
Los Angeles, Rubén Blades dijo a Radio Universidad que
el legado Curet Alonso supera su tiempo vivido. "Son
personas como Celia Cruz, Compay Segundo o Juancito
Torres. Personas que han hecho contribuciones de
distintas formas. Son contribuciones tan especiales que
se convierten en un legado que no tiene fecha de
expiración. En ese sentido el trabajo de Tite como
compositor; sus letras y su música van a continuar
viviendo no solamente en el espíritu de la gente que
disfrutó de su música mientras vivía sino también en
generaciones futuras".
En la voz de Cheo Feliciano nos
contó de Anacaona, con el dramatismo de la Lupe nos
presentó a La Tirana, con el soneo de Ismael Rivera
pintó Las caras lindas, a Héctor Lavoe le tocó olvidarse
de un amor como si fuera el Periódico de Ayer, junto a
Tommy Olivencia Plantó Bandera, y con el ritmo de
Roberto Roena pidió a la Marejada Feliz que volviera por
él.
Tite versó de la experiencia
compartida y de lo que significaba para él la vida
puertorriqueña.
Además de la música, se dedicó
al periodismo y trabajó en varios periódicos de Puerto
Rico y Nueva York. De ahí tal vez sacó los versos para
hablar de ese amor que vale lo mismo que el periódico de
ayer, que una noticia olvidada.
Elmer González, historiador de
música popular, dijo que Tite Curet fue la columna
vertebral de la salsa, y que le dio al género un matiz
social, de vivencias. "Don Tite tuvo éxito en su trabajo
porque fue un interprete fiel de lo que sentía el
pueblo. De cómo se amaba en el Caribe, de cómo se vivía
en el Caribe, cuáles eran los sufrimientos y la
felicidad del caribeño. Con miles de canciones, este
señor que fue un empedernido amante del periodismo,
escribió historias y crónicas del amor. Nunca se le dio
el título de periodista porque tenía la costumbre de
ponerle música a sus artículos".
Rubén Blades destacó el talento
de Tite como compositor. "Una de las cosas más
importante de Tite es la calidad su escritura. Tite era
un tipo que conocía bien la forma de usar el idioma. Eso
le dio a él enorme satisfacción; el estar escribiendo
música popular pero en un lenguaje muy poético. Siempre
lo consideré un poeta".
Muchos colegas e investigadores
admiran su trabajo porque combina una excelente
composición musical con una lírica poética que se nutre
de historias cotidianas y personajes coloridos.
El cantautor panameño, Blades,
sostuvo que más allá de buscar a los precursores de una
salsa con conciencia social, hay que reconocer a Tite
como uno de los primeros.
Recordó que sus primeros éxitos
fueron canciones de Curet Alonso. "Mi primer éxito fue
una canción que grabe con Rey Barreto en el 1975 que fue
una canción de Tite Curet que se titulaba "Vale más un
guaguancó". Más adelante con Willie Colón tengo una
canción también de Tite, "Plantación Adentro". Esas son
dos canciones que siempre consideraré muy especiales
porque marcaron mi inicio como profesional".
Sus composiciones se sumaron al
repertorio de importantes bandas, como la Fania. Johny
Pacheco, director musical de la orquesta, resaltó el
papel de Tite en el desarrollo de la Fania All Star.
"Fue uno de los pilares que nos ayudó con sus
composiciones para levantar el sello Fania y por eso
estoy muy agradecido".
Los
que conocieron a Catalino Curet Alonso, siempre hacen
una referencia a un incidente peculiar, una frase
típica, una de sus sonrisas, y la picardía de este
compositor, que capturó a ciudadanos del mundo, con su
ritmo, melodía y sus historias. En la segunda parte de
este reportaje escucharemos algunas de esas anécdotas y
memorias.