INTRO: El gobierno de California se ha propuesto instalar en los próximos diez años un millón de techos solares, para pasar a ser una potencia mundial en la producción de energía solar. El problema es que el sistema solar casero resulta carísimo para las familias de bajos ingresos. Aún así, hay familias campesinas que aprovechan los incentivos del estado y comienzan a instalar colectores de energía alternativa. Zaidee Stavely visitó a algunas de estas familias en una barriada de Fresno, California.
NARRACIÓN: En el fraccionamiento Crossroads, se ven por todos lados familias que trabajan en sus casas. Por acá hay un señor que corta el césped. Allá otro corta una madera con sierra eléctrica. Algunos niños juegan y corren por la calle, mientras pasa un camión de helado (sonido). Y en el techo de una casa, cuatro hombres atornillan grandes paneles brillantes color negro con vista al cielo.
SONIDO: How’s it going up there?
NARRACIÓN: Son paneles para colectar la luz del sol.
SONIDO: Can we put the next panel in?
NARRACIÓN: Aquí en esta parte de la ciudad, donde colindan las calles con los campos agrícolas, viven jornaleros y trabajadores de lecherías. No es el lugar más común para ver paneles solares. Este fraccionamiento es de Habitat for Humanity, la organización humanitaria que construye casas para familias con pocos recursos. Esta es la primera vez que la mayoría de estas familias son dueños de su propia casa. Y algunos nunca habían escuchado de los paneles solares hasta mudarse aquí.
AYALA: Pues no, no tenía idea para qué era, para ahorrar energía o algo así que se ahorra uno.
NARRACIÓN: Agustín Ayala es trabajador del campo. Junto con su esposa y siete de sus hijos, se mudó a esta casa el primero de marzo. Un día después, le empezaron a instalar los paneles. Agustín preguntó si podía ayudar.
AYALA: Que “no, sí, Agustín, está bien,” dije, “Pues nomás con que me digan”, dije. Pero me gustó. Y luego más de que fue mi propia casa.
NARRACIÓN: Esa labor fue lo único que pagó Agustín por los doce paneles en su techo. De otra forma, esta energía renovable no sería muy costeable para la familia Ayala. Faisal El-Azzouzi es gerente de construcción de Grid Alternatives, la organización que instaló el sistema.
EL-AZZOUZI: Este sistema costaría 15 mil dólares antes del reembolso. Y después, le regresarían quizá el 40 o el 30 por ciento del costo.
NARRACIÓN: Los reembolsos parciales son parte de la iniciativa de California para incentivar más techos solares. Pero aún con este incentivo, El-Azzouzi dice que puede tomar entre 10 y 15 años para que una familia de bajos recursos recupere el costo del sistema solar. En esta ocasión, la compañía energética PG and E donó fondos para paneles en diez casas de este fraccionamiento. Armida Carrillo dice que hay muchos más que quisieran tener paneles.
CARRILLO: Fuimos unos de los afortunados, de las familias afortunadas, porque hay familias que no lo tienen, y ellos quisieran tenerlo. Siempre nos preguntan, ¿cómo le hicieron, por qué o qué? Mira, nosotros no sabemos ni cómo le hicimos. Simplemente nos escogieron.
NARRACIÓN: Las familias con paneles solares en este fraccionamiento también son afortunadas por otra razón. Como no tuvieron que pagar por adelantado, ahora pueden empezar a ahorrar desde un principio. Agustín Ayala me enseña cómo se puede ver el ahorro en su medidor de luz.
AYALA: ’Ire, sí está girando. Gira para al revés, cuando está caliente. Y cuando está fresco, ya ve que el tiempo está templado, hay veces que gira muy despacito. Lo veo yo que sí, dije, ay, dije, ¿y esto?
NARRACIÓN: Durante el día, los paneles solares producen más energía que lo que necesita la casa, y la energía extra se va a la red de suministro eléctrico. Durante la noche, cuando no hay luz del sol, las casas utilizan energía de la red. Raúl Carrillo dice que su familia ha ahorrado al menos 20 dólares en el primer mes, y esperan ahorrar más cuando llegue el verano.
CARRILLO: De día la luz es más cara, como decir, nosotros vendemos la luz a PG and E cara, y en la noche, es más barata, entonces se la compramos más barata en la noche. Y allí está la ganancia, o los créditos. Nos dijeron que en Alemania y algunos países de Europa, sí, les llega crédito y dinero también, o sea como un cheque, pero aquí nos falta mucho.
NARRACIÓN: Y falta mucho también para extender estos incentivos a otras familias de bajos ingresos para que puedan también participar de esta innovación energética. Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, Zaidee Stavely. |