INTRO: Cerca de una decena de nuevas plantas de electricidad se han propuesto para el Valle de San Joaquín, en el centro de California. Las plantas emitirán cientos de contaminantes al aire del valle que, de por sí, ya se encuentra entre los más contaminados de todo el país. La situación pone a prueba el sistema de los llamados "créditos de emisiones". Zaidee Stavely asistió a la primera audiencia pública sobre una de las plantas, propuesta en Parlier, California y tiene más detalles.
NARRACIÓN: Viñedos rodean el poblado de Parlier, en el centro de California. Este pueblo casi 100 por ciento latino ya ha atraído atención en el pasado por su alta concentración de fuentes contaminantes, desde los pesticidas hasta el tráfico de la carretera 99. Otra potencial fuente de contaminación se podría construir próximamente aquí en un viejo viñedo. Es una planta eléctrica a base de gas natural. Decenas de residentes se oponen al proyecto. Entre ellos está Rosalina Velasco.
VELASCO: Estoy en contra porque el ambiente va a ser más cochino y va a ser mal para nuestros niños, y para nuestra gente que ya es grande, no pueden resollar, tienen asma, tienen enfisema. Esto va a ser lo peor, porque va a poner más suciedad en el aire, en el ambiente.
NARRACIÓN: El año pasado, autoridades locales del aire determinaron que este valle ya no aguanta más contaminación y enfrenta grandes retos para reducirla. La planta de Parlier añadiría cientos de toneladas de contaminantes al aire cada año. Para construir el proyecto, los empresarios tendrían que comprar créditos de emisiones. Jim Richards es gerente del Distrito de Conservación de Kings River que está proponiendo la planta.
RICHARDS: Nuestro plan es tener créditos locales para mitigar las emisiones locales. Obviamente es un asunto debatible. Confío en que todo se arregle. El principio general de que mitiguemos más de lo que contaminemos tiene sentido para mí.
NARRACIÓN: El sistema de créditos no tiene sentido para todos. De hecho, existe una controversia sobre su efectividad. El sistema se estableció en 1990 con el Acta federal del Aire Limpio. El objetivo es fomentar el crecimiento económico sin afectar la calidad del aire. Funciona así: Haga de cuenta que usted tiene una compañía que contamina mucho. Digamos que al año abre 10 botellas de dos litros llenas de contaminación. Para limpiar el aire, las autoridades le piden que el siguiente año ya no abra dos de sus botellas. Pero usted es cuidadoso, y deja cerradas no sólo dos botellas, sino cinco. Esas tres botellas extras de contaminación se pueden vender a otra compañía para que pueda contaminar.
Algunas organizaciones defensoras del medio ambiente apoyan el sistema porque dicen que incentivan a las compañías a reducir más la contaminación para poder vender créditos. Otros argumentan que los créditos no reducen la contaminación, sino que la concentran en ciertas comunidades. Por esa razón, el ambientalista Rey León se opone al proyecto de Parlier.
LEÓN: Van a pagar para que no se contamine en otra parte de la región, y según para prevenir las toneladas de la contaminación, y con eso ellos pueden legitimizar la creación de más contaminación aquí en esta área. Y es problemático porque al fin del día, esa contaminación que van a crear todavía va a existir en esta área y va a afectar a la gente que rodea esta compañía. NARRACIÓN: La compañía asegura que está intentado comprar créditos dentro del mismo pueblo de Parlier. Y las autoridades del aire del Valle de San Joaquín aseguran que el proyecto no impactará la salud de la gente. La controversia sobre los créditos de contaminación promete atizarse a nivel estatal y federal. El estado de California y el Senado de la Nación consideran sistemas similares para reducir el calentamiento global. Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, Zaidee Stavely. |