| Las llantas de auto tiradas a la basura, tensan relaciones fronterizas |
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Nuevamente el abandono y despojo de llantas usadas en
basureros y lotes baldíos termina como un serio problema de contaminación
ambiental en las playas fronterizas de Imperial Beach, en San Diego, cuando
cesan las lluvias y la basura es arrastrada desde Tijuana, México. Las autoridades sanitarias y ambientales de ambos
países han vendo bregando con este problema por décadas, culpándose unas a
otras. Las llantas proceden originalmente de California y son
trasladadas, muchas veces de forma ilícita hacia México, donde son vulcanizadas
y puestas de nuevo en circulación, hasta que termina su ciclo útil y luego van
a dar a la basura, que las lluvias arrastran hasta el lado estadunidense. La comunidad de San Diego critica a las autoridades
locales, porque éstas cuentan con un presupuesto de 60 millones de dólares del contribuyente,
para el reciclaje de dichas llantas; pero este presupuesto permanece
parcialmente inutilizado, debido, dicen, a las restricciones legales para el
gasto del referido fondo, reveló una investigación del periódico San Diego
Union Tribune. |
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