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Delegados de
cerca de 200 países se congregaron esta semana en Cancún, México para discutir
soluciones al cambio climático del planeta. Mientras estos delegados
hablaban sobre soluciones para reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero y proteger los bosques, miles de personas se reunieron afuera de la
sede de la cumbre para demandar por un ‘mundo alterno’, donde la madre tierra
no sea vendida como mercancía. Andalucía Knoll estuvo allí, y nos entrega el
siguiente reporte en la voz de Manuela Arancilla
A 15
millas lejos del lujoso
resort, Moon
Palace, lugar donde se lleva a cabo la cumbre de Cancún sobre el cambio
climático, más de cuatro mil activistas ambientales protestan por las calles de
la turística ciudad del caribe mexicano, lo que discuten a puerta cerrada
gobiernos e instituciones oficialistas y privadas.
Activistas
de Vía Campesina, federación mundial de campesinos, pequeños
propietarios e indígenas afirman que la agricultura local y el
conocimiento ancestral son parte de la solución al cambio climático. Alberto
Gómez, de Vía Campesina, delegación México, dijo a Noticiero Latino que los
campesinos son clave para enfriar el mundo.
“La soberanía
alimentaria es el eje rector y estratégico de toda política agroalimentaria y
comercial; de toda política de combate a la desigualdad y a la pobreza”
, sostuvo Gómez.
Otros
grupos ‘altermundistas’ y organizaciones no gubernamentales tienen distintas
propuestas para la solución, pero en lo que todos están de acuerdo es que el mecanismo
mundial conocido como “Red”, diseñado para mitigar las emisiones
causadas por la deforestación y degradación forestales, ignora acuerdos
previos favorables a las comunidades indígenas, asegura el ambientalista
peruano, Miguel Palacín:
“Bosque es
vida, en el bosque hay los animales, las plantas y los seres vivos, los pueblas
indígenas que ya han protegido; y eso es parte de los acuerdos de los pueblos
indígenas de naciones unidas, pero ellos no quieren incluirlo”
, deploró.
Los
negociadores de la Cecop 16 están ignorando los derechos del mundo indígena,
a pesar de que son ellos los que sufriendo los efectos mas graves del cambio
climático, destacó durante los debates Pablo Salom, representante del
gobierno boliviano, quien afirmó que los efectos del cambio climático son
catastróficos.
"Hemos visto más de 300 mil muertos con estos desastres naturales que
son efectos de cambio climático”, dijo Salom.
Añadió
el negociador boliviano que es urgente que se acuerde en la Cumbre de
Cancún reducir los peligrosos niveles de calentamiento global:
“
Si no llegamos a un acuerdo, todos somos responsables por genocidio y
ecocidio”.
Mientras
que el pasado siete de diciembre los ambientalistas que en las calles de Cancún
bloqueaban la ruta de los delegados de la cumbre, en Estados Unidos y Canadá se
llevaban a cabo más de 30 eventos en solidaridad.
Juan
Carlos Ruiz viajó a Cancún desde el sur de El Bronx, Nueva York para informar
cómo en su barrio donde, conviven blancos pobres y comunidades de color están
dando la lucha para mejorar el medio ambiente.
“La solución
es local y el impacto es global. En nuestro barrio estamos cerrando una de las
carreteras y proponiendo jardines, parques y negocios que realmente respondan a
las necesidades de nuestra comunidad, siendo concientes de nuestra relación y
responsabilidad con el río y la naturaleza. Los jóvenes que están siendo
directamente afectado por esta crisis son los que están al frente de esta
lucha”
, afirmó Ruiz.
La
Cumbre de Cancún termina hoy 10 de diciembre, y los delegados ya planean
la próxima cumbre en Durban, Sudáfrica. Por su parte los movimientos pro
justicia climática aseguraron que también en esa cumbre ambiental van a seguir
luchando por sus demandas.
Para la Edición
Semanaria de
Noticiero Latino,
reportaje y fotos de Andalucía Knoll |